Bright Side Of The Moon

Un sitio como otro cualquiera, sencillo, musical y algo paranoide... lo normal.

jueves, noviembre 29, 2007

Hojas de Otoño


¡Recibe en la frente este beso!
Y, por librarme de un peso
Antes de partir, confieso
Que acertaste si creías
Que han sido un sueño mis días;
¿Pero es acaso menos grave
Que la esperanza se acabe
De noche o a pleno sol,
Con o sin una visión?.
Hasta nuestro último empeño
Es sólo un sueño en un sueno.

Me encuentro en la costa fria
Que agita la mar bravía,
Oprimiendo entre mis manos,
Como arena, oro en granos.
¡Qué pocos son! Y allí mismo,
De mis dedos al abismo
Se desliza mi tesoro
Mientras lloro, ¡mientras lloro!,
¿Evitaré ¡oh Dios! su suerte
Oprimiéndolos más fuerte?
¿Del vacío despiadado
Ni uno solo habré salvado?
¿Cuánto hay de grande o de pequeño?
¿Es solo un sueño dentro de un sueño?

Edgar Allan Poe



Tu alma, en la tumba de piedra gris
Estará a solas con sus tristes pensamientos.
Ningun ser humano te espiará
A la hora de tu secreto.
¡Permanece callado en esa soledad!
No estás completamente abandonado:
Los espiritus de la muerte, en la vida te buscan
Y en la muerte te rodean.

Te cubrirán de sombras, ¡permanece callado!
La noche, tan clara, se oscurecerá
Y las estrellas no mirarán más la tierra,
Desde sus altísimos tronos en el cielo,
Con su luz de esperanza para los mortales.
Pero sus globos rojos apagados,
En tu hastío, tendrán la forma
De un incendio y de una fiebre
Que te poseerán para siempre.
De tu espíritu no podrás desechar las visiones,
Que ahora no serán rocío sobre la hierba.
La brisa, aliento de Dios, es silenciosa,
Y la niebla sobre la colina,
Oscura, muy oscura, pero inmaculada,
Es un simbolo y una señal.
¡Cómo se extiende sobre los árboles
El misterio de los misterios!.

Edgar Allan Poe


Iré, cuando la tarde cante, azul, en verano,
herido por el trigo, a pisar la pradera;
soñador, sentiré su frescor en mis plantas
y dejaré que el viento me bañe la cabeza.

Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos:
pero el amor sin límites me crecerá en el alma.
Me iré lejos, dichoso, como con una chica,
por los campos , tan lejos como el gitano vaga.

Arthur Rimbaud

    Mi juventud fue sólo tenebrosa tormenta,
    Por rutilantes soles cruzada acá y allá;
    Relámpagos y lluvias la hicieron tan violenta,
    Que en mi jardín hay pocos frutos dorados ya.

    De las ideas hoy al otoño he llegado,
    Y rastrillos y pala ahora debo emplear
    Para igualar de nuevo el terreno inundado,
    Donde el agua agujeros cual tumbas fue a cavar.

    ¿Quién sabe si las flores nuevas que en sueño anhelo
    Hallarán como playas en el regado suelo
    El místico alimento que les diera vigor?.

    -¡Dolor!, ¡dolor! ¡El Tiempo, ay, devora la vida, Y el oscuro Enemigo que roe nuestro interior Con nuestra propia sangre crece y se consolida!.

    Charles Baudelaire


    La potestad suprema le arrojó de cabeza, envuelto en llamas, desde la bóveda etérea, repugnante y ardiendo, cayó en el abismo sin fondo de la perdición, para permanecer allí cargado de cadenas de diamante, en el fuego que castiga; él, que había osado desafiar las armas del Todopoderoso, permaneció tendido y revolcándose en el abismo ardiente, junto con su banda infernal, nueve veces el espacio de tiempo que miden el día y la noche entre los mortales, conservando, no obstante, su inmortalidad.

    Su sentencia, sin embargo, le tenía reservado mayor despecho, porque el doble pensamiento de la felicidad perdida y de un dolor perpetuo le atormentaba sin tregua.

    Pasea en torno suyo sus ojos funestos, en que se pintan la consternación y un inmenso dolor, junto a su arraigado orgullo y a su odio inquebrantable. De una sola ojeada y atravesando con su mirada un espacio tan lejano como es dado a la penetración de los ángeles, vio aquel lugar triste, devastado y sombrío; aquel antro horrible y cercado que ardía por todos lados como un gran horno.

    Aquellas llamas no despedían luz alguna; pero las tinieblas visibles servían tan solo para descubrir cuadros de horror, regiones de pesares, oscuridad dolorosa, en donde la paz y el reposo no pueden habitar jamás, en donde ni siquiera penetra la esperanza.

    John Milton

Yo, tranquilo, serenamente plantado ante la Naturaleza,
Amo de todo o señor de todo, sereno en medio de las cosas irracionales.
Imbuido como ellas, pasivo, receptivo, y silencioso, también como ellas,
Conocedor de que mi ocupación, mi pobreza, mi notoriedad
Y mis debilidades son menos importantes de lo que creía,
Hacia el mar mexicano, en el Manhattan o en el Tennessee, o lejos en el Norte o tierra adentro,
Hombre de río u hombre de montes o de granjas de estos estados, ribereño del mar o de los lagos de Canadá,
Yo, dondequiera que viva mi vida, quiero hacer frente a las contingencias
Y encarar la noche, las tormentas, el hambre, el ridículo, los accidentes
Y los rechazos como lo hace el animal.

Walt Whitman

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
¡Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos
y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

Ruben Dario


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